MANCOMUNIDAD TURÍSTICA DE SIERRA ESPUÑA
Sierra Espuña
Añadir a Hoja de Ruta
Hoja de Ruta
Reducir texto Agrandar texto

Tradiciones

...los pequeños núcleos de población y caseríos aislados nos ofrecen el sabor antiguo de formas de vida totalmente adaptadas al medio en que se ubican...

Agricultura
En Espuña es frecuente observar los rebaños de ovejas y cabras bajando las laderas, el abuelo haciendo esparto, el olor a la leña quemada y a pan recién hecho, y oír el canto de las aves. Al finalizar el verano es habitual ver las puertas de las casas, calles y eras cubiertas de telones que recogen la almendra en proceso de secado. Un paseo por sus campos nos da idea de una intensa ocupación agraria, con parrales, huertos de limoneros y naranjos, almendros, granados, olivos, albaricoqueros, cereales, hortalizas y las plantaciones de flores y pimientos o ñoras, con unos sistemas de cultivo que aprovechan el potencial agrícola de los suelos: cereales en las llanuras, cultivos de huerta en las vegas de los ríos, cultivos arbóreos en relieves ondulados y laderas de montañas, y en donde se vislumbra que se ha trabajado sabiamente en el medio natural. Si el viajero se adentra en las pedanías de montaña encontrará el sabor antiguo de formas de vida totalmente adaptadas al medio en que se ubican, dedicadas casi exclusivamente a la agricultura y a la ganadería, sin olvidar el aprovechamiento de los recursos naturales: los guíscanos, los caracoles serranos recogidos en el monte y la caza.

Artesanía
El aprovechamiento de los recursos naturales de un territorio tan heterogéneo ha marcado los modos de vida y tradiciones de la población. Aún hoy podemos encontrar toda una serie de oficios tradicionales como esparteros, alfareros y trabajadores de anea, también hay quienes tallan madera, y trabajan el hierro y el esparto. Tal vez los productos más conocidos sean los alfareros y textiles, pero no debemos olvidar a los artesanos que en Mula confeccionan tambores durante los tres o cuatro meses que preceden a la Semana Santa, a base de pieles de cabra y oveja. La tradición alfarera y ceramista existe, seguramente, desde la más remota Edad Media, aunque hay pruebas documentales desde el siglo XVI y ordenanzas de olleros desde el año 1606. Los talleres que actualmente trabajan el barro se han especializado en la realización de piezas y cacharros similares a la tradicional loza basta de cocina y a la producción de objetos decorados.

 
 
 
Sierra Espuña